Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

UNA PREGUNTA PARA UN REVOLUCIONARIO.

Por Alberto Guzmán

Amigo “revolucionario”, ¿te has preguntado por qué en Venezuela hay escasez de leche, carne, pollo, queso, harina de maíz, mantequilla, azúcar, un sin fin de rubros de la dieta diaria, además de alimentos para niños, medicamentos, pañales, artículos de limpieza y de aseo personal, materiales de construcción, vehículos, baterías, repuestos automotrices y una escasez general que acogota a los venezolanos? Pues, la respuesta es muy sencilla: en los últimos 16 años el gobierno expropió 4 millones de hectáreas de tierras productivas. Expropió más de 2 mil fincas. Expropió más de 2 mil fábricas y, debido a la persecución y acoso contra la empresa privada, más de 8 mil empresas cerraron sus puertas. Ahora bien, ¿cuál ha sido el resultado de estos abusos y arbitrariedades? Lo siguiente: Las tierras que eran productivas, ya no lo son, están desoladas, abandonadas y convertidas en rastrojos, es decir, NO producen. Las plantas y fábricas expropiadas el 90% están quebradas, el 10% restante funciona “a media máquina”, todas se convirtieron en una carga para el presupuesto nacional, pues el gobierno las convirtió en un “saco roto”, es decir, NO producen. Las empresas que cerraron sus puertas, además del lógico desempleo acarreado, dejaron de producir buena parte de los alimentos y otros bienes de consumo. Las fincas expropiadas hoy lucen abandonadas, en el mejor de los casos están descuidadas, el ganado ya no existe, fue vendido, robado y “beneficiado” por las propias cooperativas y colectivos encargadas de su manejo. Las fincas del Sur del lago de Maracaibo, afamadas por producir las mejores carnes, el mejor queso, la mejor y mayor cantidad de leche y los mejores plátanos del país, hoy, luego de sus expropiaciones, apenas algunas producen el 30% de lo que producían. Inclusive, la empresa Agroisleña, distribuidora de fertilizantes y demás insumos para la cría y la agricultura, que otorgaba créditos al 70% de los productores agropecuarios del país, fue expropiada y convertida en “Agropatria”, la cual a los pocos meses ya estaba quebrada y dejando sin insumos a los productores del campo. El manejo de las fincas expropiadas ha sido tan desastroso, que “con su cara muy limpia” el gobierno le ha propuesto a sus antiguos propietarios (la mayoría todavía lo son, el gobierno no les ha pagado) devolvérselas “para que las pongan a producir”, pero en condición de “prestadas”. Además, tanto a los productores agrícolas, agropecuarios y a la agroindustria, el gobierno les dificulta la importación de insumos, semillas, maquinarias y materia prima, pues cuando después de sortear innumerables obstáculos para la aprobación de las divisas por parte del Cencoex (antiguo Cadivi), éste les aprueba menos de lo requerido. Asimismo, a los productores, industriales, comerciantes y empresarios en general, el gobierno, además de ejercer sobre sus empresas el más absoluto control, también los descalifica llamándolos “ladrones”, “usureros”, “especuladores”, “burgueses parasitarios” y “enemigos y hambreadores del pueblo”. Amigo “revolucionario”, las cifras que a continuación te indico, sé que las desconoces, de lo contrario no estarías respaldando al gobierno: en agosto del presente año Venezuela alcanzó el máximo histórico de 87% de escasez de leche en polvo; en los últimos dos años la producción de leche pasteurizada cayó en 92%; la escasez de rubros básicos para la alimentación es de 85%; la mayor caída económica se produce en los 10 estados donde se expropiaron más tierras productivas; el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de América Latina y el Caribe entre agosto 2013 y agosto 2014 fue de 2.2%, el de Cuba fue de 1.4%, mientras el de Venezuela fue negativo de -0,5%; la cementera CEMEX producía 4.7 millones de toneladas métricas al año, ahora en manos del gobierno produce 1.2 millones de toneladas menos; la terrible escasez de azúcar se produce con el 80% de los centrales azucareros en manos del gobierno; las plantas procesadoras de harina de maíz de Empresas Polar producen al 100% de su capacidad, mientras las plantas expropiadas, en manos del gobierno, apenas producen el 10% de su capacidad; la expropiada LÁCTEOS LOS ANDES, produce menos del 50% de lo que antes producía, inclusive, algunos de sus productos, como la leche, es producida y embasada en Nicaragua. SIDOR producía más de 4 millones de toneladas de acero y 400 mil toneladas de cabillas al año, ahora, luego de su estatización, apenas produce el 25%; VENALUM y ALCASA producían 630 mil toneladas de aluminio al año, ahora producen el 28% de esa cifra; FERROMINERA DEL ORINOCO apenas produce el 38% de lo que antes producía; BAUXILUM produce menos del 30% de su capacidad; las empresas briqueteras expropiadas ahora no producen ni siquiera el 20% de lo que antes producían; la producción de MINERVEN es apenas el 20% de lo que antes producía; la inflación es de 62% y la de alimentos supera el 100%; la inversión foránea se desvía de Venezuela y las empresas extranjeras abandonan el país; la deuda pública se multiplicó por siete; el bolívar ha sido devaluado en 8.900%; el dólar paralelo cuesta más de 100 bolívares, el sueldo mínimo sólo alcanza para comprar el 30% de la cesta básica alimentaria, y el costo de la cesta básica familiar, según el Cenda, supera los 25 mil bolívares (25 millones de los de antes). Para que tengas una idea de la desenfrenada recesión económica que sufre Venezuela, te diré que sólo desde julio 2013 hasta julio 2014 cerraron sus puertas 77.839 empresas, te aclaro que esta cifra es del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Por lo demás, debes haber notado que la escasez de cemento comenzó  luego de la expropiación de las cementeras, y la escasez de cabillas empezó luego de estatizada SIDOR. Pero es que además Venezuela compra aluminio a Estados Unidos; PDVSA compra petróleo liviano a Argelia y petróleo ruso a través de PetroChina, también compra gasolina a Brasil y EEUU; crearon PDVSA Gas Comunal y ahora las colas para comprar bombonas de gas son más largas y humillantes; se producen muertos y heridos por disputarse un puesto en una cola o por un pollo o un kilo de leche. Todo este desastre se ha producido aún con el petróleo a más de 100 dólares el barril. Para remate, estamos ante un gobierno “todero”, pues es empresario, industrial, agricultor, banquero, constructor, hotelero, comerciante, importador, productor de cine, publicista, radiodifusor, etc., etc., etc. No hay actividad económica en la cual el gobierno no tenga su mano metida, lamentablemente, para mal. Ante este panorama y con la manía “socialista” que tiene el gobierno para manejar la producción y la economía, ¿tú crees, amigo “revolucionario”, que podamos volver a los tiempos de cuando el venezolano podía comprar la cantidad deseada del producto de la marca de su preferencia? ¿Tú crees que así se podrá volver a los tiempos cuando se hacía mercado en un solo establecimiento porque en él se encontraba todo lo necesario? Así, ¿tú realmente crees que los venezolanos gozamos de la cacareada “plena soberanía alimentaria”? Independientemente de tu respuesta, yo creo que no. Amigo “revolucionario”, te recuerdo que son 16 años los que lleva la “revolución” prometiendo una Venezuela “potencia”. Cuba lleva más de 50 años con el mismo cuento y nada, todo peor. Sólo al farsante, demagogo y manipulador Hugo Chávez, se le ocurrió decir que la isla antillana “es el mar de la felicidad”. ¡Cómo será el desabastecimiento en Venezuela, que encontrar un litro de leche en una bodega, abasto o supermercado, es un milagro! ¡Así lo creo y así te lo digo!

UNA PREGUNTA PARA UN REVOLUCIONARIO. Por Alberto Guzmán Amigo “revolucionario”, ¿te has preguntado por qué en Venezuela hay escasez de leche, carne, pollo, queso, harina de maíz, mantequilla, azúcar, un sin fin de rubros de la dieta diaria, además de alimentos para niños, medicamentos, pañales, artículos de limpieza y de aseo personal, materiales de construcción, vehículos, baterías, repuestos automotrices y una escasez general que acogota a los venezolanos? Pues, la respuesta es muy sencilla: en los últimos 16 años el gobierno expropió 4 millones de hectáreas de tierras productivas. Expropió más de 2 mil fincas. Expropió más de 2 mil fábricas y, debido a la persecución y acoso contra la empresa privada, más de 8 mil empresas cerraron sus puertas. Ahora bien, ¿cuál ha sido el resultado de estos abusos y arbitrariedades? Lo siguiente: Las tierras que eran productivas, ya no lo son, están desoladas, abandonadas y convertidas en rastrojos, es decir, NO producen. Las plantas y fábricas expropiadas el 90% están quebradas, el 10% restante funciona “a media máquina”, todas se convirtieron en una carga para el presupuesto nacional, pues el gobierno las convirtió en un “saco roto”, es decir, NO producen. Las empresas que cerraron sus puertas, además del lógico desempleo acarreado, dejaron de producir buena parte de los alimentos y otros bienes de consumo. Las fincas expropiadas hoy lucen abandonadas, en el mejor de los casos están descuidadas, el ganado ya no existe, fue vendido, robado y “beneficiado” por las propias cooperativas y colectivos encargadas de su manejo. Las fincas del Sur del lago de Maracaibo, afamadas por producir las mejores carnes, el mejor queso, la mejor y mayor cantidad de leche y los mejores plátanos del país, hoy, luego de sus expropiaciones, apenas algunas producen el 30% de lo que producían. Inclusive, la empresa Agroisleña, distribuidora de fertilizantes y demás insumos para la cría y la agricultura, que otorgaba créditos al 70% de los productores agropecuarios del país, fue expropiada y convertida en “Agropatria”, la cual a los pocos meses ya estaba quebrada y dejando sin insumos a los productores del campo. El manejo de las fincas expropiadas ha sido tan desastroso, que “con su cara muy limpia” el gobierno le ha propuesto a sus antiguos propietarios (la mayoría todavía lo son, el gobierno no les ha pagado) devolvérselas “para que las pongan a producir”, pero en condición de “prestadas”. Además, tanto a los productores agrícolas, agropecuarios y a la agroindustria, el gobierno les dificulta la importación de insumos, semillas, maquinarias y materia prima, pues cuando después de sortear innumerables obstáculos para la aprobación de las divisas por parte del Cencoex (antiguo Cadivi), éste les aprueba menos de lo requerido. Asimismo, a los productores, industriales, comerciantes y empresarios en general, el gobierno, además de ejercer sobre sus empresas el más absoluto control, también los descalifica llamándolos “ladrones”, “usureros”, “especuladores”, “burgueses parasitarios” y “enemigos y hambreadores del pueblo”. Amigo “revolucionario”, las cifras que a continuación te indico, sé que las desconoces, de lo contrario no estarías respaldando al gobierno: en agosto del presente año Venezuela alcanzó el máximo histórico de 87% de escasez de leche en polvo; en los últimos dos años la producción de leche pasteurizada cayó en 92%; la escasez de rubros básicos para la alimentación es de 85%; la mayor caída económica se produce en los 10 estados donde se expropiaron más tierras productivas; el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de América Latina y el Caribe entre agosto 2013 y agosto 2014 fue de 2.2%, el de Cuba fue de 1.4%, mientras el de Venezuela fue negativo de -0,5%; la cementera CEMEX producía 4.7 millones de toneladas métricas al año, ahora en manos del gobierno produce 1.2 millones de toneladas menos; la terrible escasez de azúcar se produce con el 80% de los centrales azucareros en manos del gobierno; las plantas procesadoras de harina de maíz de Empresas Polar producen al 100% de su capacidad, mientras las plantas expropiadas, en manos del gobierno, apenas producen el 10% de su capacidad; la expropiada LÁCTEOS LOS ANDES, produce menos del 50% de lo que antes producía, inclusive, algunos de sus productos, como la leche, es producida y embasada en Nicaragua. SIDOR producía más de 4 millones de toneladas de acero y 400 mil toneladas de cabillas al año, ahora, luego de su estatización, apenas produce el 25%; VENALUM y ALCASA producían 630 mil toneladas de aluminio al año, ahora producen el 28% de esa cifra; FERROMINERA DEL ORINOCO apenas produce el 38% de lo que antes producía; BAUXILUM produce menos del 30% de su capacidad; las empresas briqueteras expropiadas ahora no producen ni siquiera el 20% de lo que antes producían; la producción de MINERVEN es apenas el 20% de lo que antes producía; la inflación es de 62% y la de alimentos supera el 100%; la inversión foránea se desvía de Venezuela y las empresas extranjeras abandonan el país; la deuda pública se multiplicó por siete; el bolívar ha sido devaluado en 8.900%; el dólar paralelo cuesta más de 100 bolívares, el sueldo mínimo sólo alcanza para comprar el 30% de la cesta básica alimentaria, y el costo de la cesta básica familiar, según el Cenda, supera los 25 mil bolívares (25 millones de los de antes). Para que tengas una idea de la desenfrenada recesión económica que sufre Venezuela, te diré que sólo desde julio 2013 hasta julio 2014 cerraron sus puertas 77.839 empresas, te aclaro que esta cifra es del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Por lo demás, debes haber notado que la escasez de cemento comenzó luego de la expropiación de las cementeras, y la escasez de cabillas empezó luego de estatizada SIDOR. Pero es que además Venezuela compra aluminio a Estados Unidos; PDVSA compra petróleo liviano a Argelia y petróleo ruso a través de PetroChina, también compra gasolina a Brasil y EEUU; crearon PDVSA Gas Comunal y ahora las colas para comprar bombonas de gas son más largas y humillantes; se producen muertos y heridos por disputarse un puesto en una cola o por un pollo o un kilo de leche. Todo este desastre se ha producido aún con el petróleo a más de 100 dólares el barril. Para remate, estamos ante un gobierno “todero”, pues es empresario, industrial, agricultor, banquero, constructor, hotelero, comerciante, importador, productor de cine, publicista, radiodifusor, etc., etc., etc. No hay actividad económica en la cual el gobierno no tenga su mano metida, lamentablemente, para mal. Ante este panorama y con la manía “socialista” que tiene el gobierno para manejar la producción y la economía, ¿tú crees, amigo “revolucionario”, que podamos volver a los tiempos de cuando el venezolano podía comprar la cantidad deseada del producto de la marca de su preferencia? ¿Tú crees que así se podrá volver a los tiempos cuando se hacía mercado en un solo establecimiento porque en él se encontraba todo lo necesario? Así, ¿tú realmente crees que los venezolanos gozamos de la cacareada “plena soberanía alimentaria”? Independientemente de tu respuesta, yo creo que no. Amigo “revolucionario”, te recuerdo que son 16 años los que lleva la “revolución” prometiendo una Venezuela “potencia”. Cuba lleva más de 50 años con el mismo cuento y nada, todo peor. Sólo al farsante, demagogo y manipulador Hugo Chávez, se le ocurrió decir que la isla antillana “es el mar de la felicidad”. ¡Cómo será el desabastecimiento en Venezuela, que encontrar un litro de leche en una bodega, abasto o supermercado, es un milagro! ¡Así lo creo y así te lo digo!

Compartir este post

Repost 0