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FREDDY ALBERTO PEREZ 18/01/2015 

   ¿QUE HACER ANTE LA CRISIS VENEZOLANA?
Ante la situación de crisis económica, política, social y de valores que vive el país en estos momentos hay situaciones claras y otras complejas. En la medida en que hagamos un esfuerzo para comprender esa realidad con criterios hermenéuticos dialecticos en esa misma medida tendremos mayor posibilidad de ser asertivos en nuestras  tomas de decisiones políticas; es de entenderse que un partido político fundamentalmente toma es decisiones políticas, las mismas van a estar orientadas por las metas y objetivos (tesis políticas y programas) del partido y condicionadas por su capacidad organizativa, comunicacional y de movilización que dicha organización tenga en su debido momento.
Ahora bien, una decisión política en circunstancias como la que presenciamos actualmente requiere de mucha reflexión crítica. Toda decisión del partido debe concretarse en acciones (de la naturaleza que se requiera) políticas tomando en consideración el objetivo de la toma del poder para desarrollar el programa que se sostenga como propuesta para la sociedad en el cual desarrollamos nuestra práctica política. Entendemos que lo anteriormente expuesto debe estar bien claro para nuestra dirigencia. Entonces entremos en materia.
Lo de la gravedad y profundización de la crisis económica, política y social del país está tan clara que desde el año pasado comentaristas, astrólogos, brujos,  opinadores de oficio, estudiantes de economía, economistas, politólogos, políticos, politiqueros y todo aquel ciudadano  con un mínimo de sentido común anticipó todo lo que hoy está ocurriendo en el país. Solo para efectos de ilustración colocamos para su lectura un artículo corto pero muy práctico de Héctor Briceño (2015): La Triple Crisis Venezolana en http://politikaucab.net/2015/01/15/la-triple-crisis-venezolana/.
Ante tal situación, todo partido que realmente  se plantee tomar el poder debe preguntarse ¿QUE HACER?, que hacer en lo político, en lo organizativo, en movilización y en comunicación con la sociedad, sobre todo que hacer en circunstancias de crisis aguda como la que vivimos actualmente en Venezuela.
Veamos, nuestra sociedad hasta muy breve tiempo estaba completamente polarizada entre Chavistas y opositores. Como consecuencia del fracaso del modelo económico rentista petrolero del socialismo del siglo XXI dejado al descubierto por la baja en los precios del petróleo por un lado y la perdida de capital político por parte del oficialismo como consecuencia de la desaparición de Hugo Chávez por otro, se produjo una situación dentro de los seguidores chavistas que pasaron a un nivel que podemos llamar chavistas inactivos, los cuales se caracterizan por reconocer que su militancia activa en el oficialismo se debía al liderazgo de Hugo Chávez pero no al de Maduro, en consecuencia la defensa del gobierno , sobre todo en crisis que también los afecta, nunca será en la misma proporción que si estuviese Chávez vivo. Es por ello que en varias encuestas el apoyo  a Maduro cae a un promedio de un 20% y la responsabilidad de la crisis se le otorga en un 70%, factor que jamás paso con el líder del chavismo.
Debemos recordar  que en las elecciones presidenciales del año 2012 la diferencia entre Chávez y Capriles fue de 11% a favor del primero, pero apenas seis (06) meses después la diferencia entre Maduro y Capriles fue de apenas un 1%. Hoy,  si las elecciones se realizaran en estos instantes la ventaja para el candidato que representara al sector democrático seria de por lo menos 12% y con tendencia a aumentar, según la última encuesta de la empresa Keller realizada el  cuarto trimestre del 2014, es obvio que con los tres problemas más grave y sensible para todo el pueblo: escasez, costo de la vida y delincuencia en pleno proceso de agudización la pérdida de apoyo político al gobierno de Maduro-Diosdado se acentúa.
Debemos reconocer que el sector democrático se ha movido frente a la población entre lo electoral y el enfoque economicista del problema, lo que tiene que ver con la formación de la ciudadanía democrática se ha dejado a un lado, y por otro lado entender que la situación ye está por explotar ha llevado a cultivar el espontaneismo de las masas buscando de esta manera forzar una salida, tal como sucedió con la estrategia política denominada La Salida, la cual sin organización, concientización y dialogo con el pueblo más humilde y con los sectores vulnerables al final terminó en acciones foquistas de sectores de clases medias que le dieron la oportunidad al régimen para justificar una política altamente represiva y de criminalización de la protesta la cual se expresó en más de cuarenta venezolanos muertos , miles de detenidos y aún más de cien (100) presos  políticos. (Es de hacer notar que en Cuba quedan menos de sesenta presos políticos).
Un pueblo como el venezolano (que en su mayoría siguió a un mesías que lo sacaría de la pobreza y le aseguraría un futuro digno) para dar un paso en función de cambiar el modelo político el cual apoyó por década y media necesita tener esperanza y certeza en el planteamiento de cambio que se le haga. La propuesta no puede ser solo economicista, dado que no es verdad que solo con la salida de Maduro y Diosdado la crisis será superada. Una propuesta de cambio tiene que ir a la par con un proceso de  desideologización a través de la concientización  de la ciudadanía democrática,  debe contener las condiciones para acercar e incluir en el nuevo proyecto a todos aquellos que por razones de esperanzas habían apoyado al mesías. Para conseguir ese objetivo se necesita de mayor organización, comunicación y mucho trabajo social en nuestro pueblo humilde, no habrá posibilidad de un verdadero cambio del modelo económico, Político y social sino logramos incluir definitivamente al pueblo chavista que hoy no es Madurista. Un pueblo difícilmente sigue la incertidumbre, el pueblo busca una esperanza  pero si no logramos construir esa esperanza las cosas se complicarán. Esa esperanza (proyecto) debe presentarse con la verdad por delante, la experiencia debe decirles a los líderes democráticos que el populismo, la demagogia, el oportunismo, la corrupción, el asistencialismo, la exclusión social, la desigualdad y la politiquería no tienen cabida en ese nuevo proyecto. No se trata de “Un quítate tú pa’ ponerme yo”.
¿QUE HACER ENTONCES?
Tenemos por un lado un gobierno muy debilitado (en todos los aspectos) pero muy peligroso. Cuando se hace una caracterización política del régimen se concluye que el mismo es fundamentalmente un régimen socialfascista. El régimen tiene un poder hegemónico en todos los espacios de la vida del país. Desde el poder militar, el judicial, comunicacional y la organización de delincuentes usados como grupos para militares, todo ello es dominado y dirigido por el régimen y su camarilla. Este régimen aún con la crisis tiene todavía alguna capacidad de maniobra.  La baja del precio del petróleo coloca en una situación económicamente precaria al gobierno pero si continúa con su política apátrida de la entrega de nuestros recursos   hipotecando al país al capitalismo totalitario (China, Rusia entre otros) pudiese conseguir recursos para sobrevivir por un tiempo.  Esta sobrevivencia vendría de dos maneras: la primera invertir los dólares conseguidos en préstamos en fortalecer las misiones sociales instrumentando la Ley Orgánica de Misiones publicada en noviembre de 2014, el objetivo sería retener al pueblo chavista a su lado, aparecer como el salvador del pueblo pobre ante la “guerra económica” de la derecha, debemos tomar en consideración que a esta altura de la situación el primer objetivo del régimen es ganar las elecciones parlamentarias, ellos saben que si la oposición logra las 2/3 partes de la asamblea nacional prácticamente todo el andamiaje institucional se viene abajo y con ello la muerte del modelo socialfascista. 
La otra manera de sobrevivir por un tiempo que tiene el régimen en sus manos es complementar su populismo que establece la Ley de Misiones con una declaratoria de Estado de Emergencia. Este escenario está así establecido en la llamada Ley del  Plan de la Patria, de manera que el régimen en medio de la “feroz guerra económica de la derecha” puede según esta ley declarar el estado de excepción , legalizar (pues de hecho ya están suspendidas desde hace rato) la suspensión de las garantías constitucionales e instrumentar un plan de emergencia  a través de la ley de misiones la cual le otorga a las mismas la competencia de prestadoras de servicios, es decir pueden desarrollar cualquier actividad económica que el estado le encomiende. En este punto es necesario revisar el artículo de Carlos Romero Mendoza: ¿Vamos a un Estado de Excepción?  En http://politikaucab.net/2015/01/15/vamos-a-un-estado-de-excepcion/.
El Estado de excepción, el cual crea un sistema integrado de gestión de estados de excepción es la vía más expedita que tiene el régimen para pretender sostenerse en el poder y con las garantías suspendidas incluso realizar elecciones  con la suposición que las ganaría fácilmente dadas las circunstancias.
El régimen ya ha respondido ante la propuesta del cambio de modelo y ha dicho que no se trata de cambiarlo sino de profundizarlo, de manera que el camino que le queda es el ya señalado acompañado de mayor represión y mayor miseria para nuestro pueblo.
Ante esta situación, se aprecia un cambio de estrategia en el sector democrático. Demostrado como quedó que la estrategia de “La Salida” encabezada (además de pretender imponerla a los otros sectores sin haberla consultado con los mismos) por el sector de la derecha venezolana sirvió de la mejor manera para darle un segundo aire al régimen y justificar una terrible represión este sector precisó la estrategia de prepararse para las elecciones parlamentarias las cuales deben realizarse este año 2015 de manera de que a través del control de la Asamblea Nacional impulsar cambios que logren la reinstitucionalización del país. No estuvo lejos la división de la Mesa de la Unidad Democrática, el sector de la derecha ha pretendido imponer sus criterios al resto de la MUD y ahora con su líder Leopoldo López bien posesionado en las encuestas, luego de su detención y encarcelamiento, se sienten con el poder suficiente de imponer sus consideraciones.
A pesar de esa situación al final de cuentas la Unidad del sector democrático prevaleció.
Llegamos así al último trimestre del año 2014 momentos en el cual comienza la caída de los precios del petróleo primero de manera leve y luego de forma más acelerada. El precio del crudo venezolano llego a tener un precio de 99.11 dólares el barril en el mes de junio de 2014 y esta semana que culminó (primera semana de enero 2015) cerró en 47.05 dólares. Como se puede apreciar la caída es contundente, sobre todo para un país cuyo modelo económico y social se basa en la renta petrolera, un país donde el régimen se ha dedicado a quebrar y arrasar al sector privado, donde más del 70% de los productos que se consumen son importados así como casi todos los bienes, un país donde la corrupción encarnada en las mafias militares y políticas que conforman la llamada boliburguesia se robaron solo por la vía del otorgamiento de divisas más de 25 mil millones de dólares, un país que en apenas 12 años percibió solo por ingresos petroleros e impuestos  más de 800 mil millones de dólares, ese país, gobernado por delincuentes que se dicen socialistas del siglo XXI, está hoy en banca rota y mendigando por el mundo capitalista totalitario préstamos para que el régimen pueda sobre vivir. La quiebra del país se refleja en la escasez y desabastecimiento generalizado que obligan a los venezolanos hacer colas por días enteros y caerse a golpes para comprar los pocos artículos o productos que se pueda conseguir, amén de la terrible inflación de más de 150% en alimentos y con un sueldo mínimo que apenas alcanza parta satisfacer la cuarta parte de la canasta alimentaria. Ese es el país que como legado dejó Hugo Chávez y que la mafia militar-civil sigue saqueando en nombre de los pobres. 
Ante esta terrible situación, el líder opositor Henrique Capriles, propone (sin consultar con los demás integrantes de la MUD) la estrategia de “MOVILIZACIÓN DEL PUEBLO PARA EL CAMBIO” y da su lectura de la realidad de la cual se desprende que “llegó la hora” que “este si es el momento” y que a partir del 23 de enero del 2015 se debe iniciar todo un plan de movilización popular en todo el país hasta conseguir el cambio de modelo económico. Claro está, proponer el cambio del modelo es proponer el cambio del régimen. De manera que vista así de manera superficial la propuesta pareciera que estamos en presencia  de dejar en un segundo plano la conquista de la Asamblea Nacional y asumir como prioridad la construcción de un escenario donde el gobierno tenga que : A) abandonar el poder;  o  B) formar un gobierno de transición para enfrentar la crisis. Todo esto por supuesto se debe conseguir con las masas en la calle protestando contra el modelo económico del régimen.
La propuesta es atrevida pero muy peligrosa. Se debe tomar en cuenta entre otras las siguientes consideraciones: A) El sector democrático puede (según todas las encuestas serias publicadas últimamente) ganar las elecciones parlamentarias y obtener las 2/3 partes necesarias para iniciar cambios institucionales. B) La experiencia de “La Salida” nos indica que para el régimen  el mejor escenario es cuando la violencia se apodera de las calles como instrumento de protesta, un llamado a la movilización puede que culmine en una ola de violencia no solo por grupos de la derecha opositora sino de la movilización de los grupos paramilitares lo cual le daría la justificación al régimen de declarar el Estado de Excepción.  C) La MUD debería profundizar más en la organización del pueblo, en su formación política y en su manera de comunicarse eficientemente con la población a la par  de prepararse para las elecciones parlamentarias D) La propuesta de Capriles va a llevar a parte del pueblo a la calle sin haberse ganado aún al pueblo que siendo chavista no apoya al régimen de Maduro-Diosdado, y esa parte del pueblo son millones que debemos incluir.
ANTE ESTA SITUACIÓN, ¿QUE HACEN LOS PARTIDOS LLAMADOS PROGRESISTAS?
Es indudable que Capriles con esta propuesta se acerca de manera inmediata a la tendencia de la derecha venezolana y abandona el acercamiento que venía haciendo con grupos progresistas. Sus cuentas deben indicarle que un pueblo desesperado por la crisis económica la alianza con el partido de Leopoldo López, el grupo de María Corina Machado y de Antonio Ledesma, además con Leopoldo López encarcelado y sin posibilidades de ser liberado (por ahora) le dan la gran oportunidad de convertirse en el líder opositor del momento y transitar la ruta de la “movilización” la cual en términos prácticos es la misma de “La Salida”. Su interpretación de los hechos le debe dar la lectura de que estas dos tendencias aliadas (la derecha y la de Capriles) le proporciona una amplia mayoría de aceptación en el pueblo democrático y que los demás partidos de la MUD sin lideres propios, sin capacidad organizativa y  de movilización y sin recursos no les quedará más remedio que sumarse a los lineamientos definidos por ellos.
Por otro lado tenemos que en Venezuela se viene desarrollando un interesante proceso de construcción de una corriente política basada en el llamado PROGRESISMO, la cual tiene como programa político la Constitución Nacional y basada histórica y filosóficamente en fundamentos humanistas de la modernidad en cuanto al desarrollo humano se refiere. Esta corriente trata de diferenciarse de la derecha que se fundamenta en el mercado neoliberal como instrumento determinante en las relaciones sociales y de poder por un lado y del estado totalitario que se basa en la intervención determinante del Estado en las relaciones ya mencionada por el otro, proponiendo entonces la economía social y ecológica de mercado que pueda generar las posibilidades, oportunidades y condiciones para que el hombre pueda lograr desarrollar a plenitud el concepto de Desarrollo Humano.
Esta corriente se nutre de sectores que antes se definían como de la izquierda tradicional hoy de centro izquierda, de sectores venidos del chavismo y de sectores social demócratas entre otros. Plantean el cambio del modelo totalitario de este régimen a través de una transición NO violenta, donde se incluyan a todos los sectores de la producción, de lo social y de los distintos sectores políticos.
Este sector Progresista, en el cual se encuentran Avanzada Progresista (AP) y Movimiento Progresista Venezolano (MPV) han acordado una alianza para definir objetivos comunes. Igualmente AP ha logrado también un acuerdo con el parido Un Nuevo Tiempo con el mismo propósito. Falta por concretar este tipo de acuerdo con otros grupos o partidos como La Causa Radical y Gente Emergente. De lograrse en el menor tiempo posible este bloque Progresista el mismo tendrá la posibilidad de que sus planteamientos lleguen al espacio de la población que si bien quieren un cambio no están convencido de que el mismo venga dado por los mismos que son responsable de la caída de la democracia liberal representativa ni tampoco por la derecha oportunista.
Pensamos que  estamos en el inicio de la peor crisis que Venezuela haya conocido en los últimos 50 años, de manera que ahora es cuando comienza también el desarrollo de distintas propuestas para el abordaje de la misma. 2015 será un año muy duro para los venezolanos, solo con la participación democrática, no violenta pero con planteamientos y objetivos bien claros y definidos podremos seguir adelante. 
¿Tenía razón Vladimir Lenin cuando escribió su tratado político denominado QUE HACER?, por allá entre 1901 y 1902, allí planteaba que la estrategia del partido tenía tres fundamentos:
A) el estudio teórico de la situación
B) la estrategia debe ser un largo y paciente trabajo de organización 
C) la acción derivada de la estrategia debía contar con la suficiente comunicación a las masas para su educación política.
     En estos momentos que vive Venezuela no podemos permitir por nuestra propia incapacidad que los oportunistas, economicistas y terroristas apuesten a la espontaneidad de las masas, debemos hacer y difundir nuestras propuestas sin miedo y con mucha pasión y razón.

FREDDY ALBERTO PEREZ.
En Cabudare a los 18 días del mes de enero de 2015. Dos días antes del anuncio de las medidas económicas por parte del régimen.


Nota: se recomienda para complementar esta lectura revisar también:
-Que aprendimos del mes de febrero en www.elkabudari.blogspot o en www.elkabudari.overblog
-Como derrocar al régimen socialfascista de Maduro y Diosdado en : www.elkabudari.blogspot   o en  www.elkabudari.overblog

FREDDY ALBERTO PEREZ 18/01/2015 ¿QUE HACER ANTE LA CRISIS VENEZOLANA? Ante la situación de crisis económica, política, social y de valores que vive el país en estos momentos hay situaciones claras y otras complejas. En la medida en que hagamos un esfuerzo para comprender esa realidad con criterios hermenéuticos dialecticos en esa misma medida tendremos mayor posibilidad de ser asertivos en nuestras tomas de decisiones políticas; es de entenderse que un partido político fundamentalmente toma es decisiones políticas, las mismas van a estar orientadas por las metas y objetivos (tesis políticas y programas) del partido y condicionadas por su capacidad organizativa, comunicacional y de movilización que dicha organización tenga en su debido momento. Ahora bien, una decisión política en circunstancias como la que presenciamos actualmente requiere de mucha reflexión crítica. Toda decisión del partido debe concretarse en acciones (de la naturaleza que se requiera) políticas tomando en consideración el objetivo de la toma del poder para desarrollar el programa que se sostenga como propuesta para la sociedad en el cual desarrollamos nuestra práctica política. Entendemos que lo anteriormente expuesto debe estar bien claro para nuestra dirigencia. Entonces entremos en materia. Lo de la gravedad y profundización de la crisis económica, política y social del país está tan clara que desde el año pasado comentaristas, astrólogos, brujos, opinadores de oficio, estudiantes de economía, economistas, politólogos, políticos, politiqueros y todo aquel ciudadano con un mínimo de sentido común anticipó todo lo que hoy está ocurriendo en el país. Solo para efectos de ilustración colocamos para su lectura un artículo corto pero muy práctico de Héctor Briceño (2015): La Triple Crisis Venezolana en http://politikaucab.net/2015/01/15/la-triple-crisis-venezolana/. Ante tal situación, todo partido que realmente se plantee tomar el poder debe preguntarse ¿QUE HACER?, que hacer en lo político, en lo organizativo, en movilización y en comunicación con la sociedad, sobre todo que hacer en circunstancias de crisis aguda como la que vivimos actualmente en Venezuela. Veamos, nuestra sociedad hasta muy breve tiempo estaba completamente polarizada entre Chavistas y opositores. Como consecuencia del fracaso del modelo económico rentista petrolero del socialismo del siglo XXI dejado al descubierto por la baja en los precios del petróleo por un lado y la perdida de capital político por parte del oficialismo como consecuencia de la desaparición de Hugo Chávez por otro, se produjo una situación dentro de los seguidores chavistas que pasaron a un nivel que podemos llamar chavistas inactivos, los cuales se caracterizan por reconocer que su militancia activa en el oficialismo se debía al liderazgo de Hugo Chávez pero no al de Maduro, en consecuencia la defensa del gobierno , sobre todo en crisis que también los afecta, nunca será en la misma proporción que si estuviese Chávez vivo. Es por ello que en varias encuestas el apoyo a Maduro cae a un promedio de un 20% y la responsabilidad de la crisis se le otorga en un 70%, factor que jamás paso con el líder del chavismo. Debemos recordar que en las elecciones presidenciales del año 2012 la diferencia entre Chávez y Capriles fue de 11% a favor del primero, pero apenas seis (06) meses después la diferencia entre Maduro y Capriles fue de apenas un 1%. Hoy, si las elecciones se realizaran en estos instantes la ventaja para el candidato que representara al sector democrático seria de por lo menos 12% y con tendencia a aumentar, según la última encuesta de la empresa Keller realizada el cuarto trimestre del 2014, es obvio que con los tres problemas más grave y sensible para todo el pueblo: escasez, costo de la vida y delincuencia en pleno proceso de agudización la pérdida de apoyo político al gobierno de Maduro-Diosdado se acentúa. Debemos reconocer que el sector democrático se ha movido frente a la población entre lo electoral y el enfoque economicista del problema, lo que tiene que ver con la formación de la ciudadanía democrática se ha dejado a un lado, y por otro lado entender que la situación ye está por explotar ha llevado a cultivar el espontaneismo de las masas buscando de esta manera forzar una salida, tal como sucedió con la estrategia política denominada La Salida, la cual sin organización, concientización y dialogo con el pueblo más humilde y con los sectores vulnerables al final terminó en acciones foquistas de sectores de clases medias que le dieron la oportunidad al régimen para justificar una política altamente represiva y de criminalización de la protesta la cual se expresó en más de cuarenta venezolanos muertos , miles de detenidos y aún más de cien (100) presos políticos. (Es de hacer notar que en Cuba quedan menos de sesenta presos políticos). Un pueblo como el venezolano (que en su mayoría siguió a un mesías que lo sacaría de la pobreza y le aseguraría un futuro digno) para dar un paso en función de cambiar el modelo político el cual apoyó por década y media necesita tener esperanza y certeza en el planteamiento de cambio que se le haga. La propuesta no puede ser solo economicista, dado que no es verdad que solo con la salida de Maduro y Diosdado la crisis será superada. Una propuesta de cambio tiene que ir a la par con un proceso de desideologización a través de la concientización de la ciudadanía democrática, debe contener las condiciones para acercar e incluir en el nuevo proyecto a todos aquellos que por razones de esperanzas habían apoyado al mesías. Para conseguir ese objetivo se necesita de mayor organización, comunicación y mucho trabajo social en nuestro pueblo humilde, no habrá posibilidad de un verdadero cambio del modelo económico, Político y social sino logramos incluir definitivamente al pueblo chavista que hoy no es Madurista. Un pueblo difícilmente sigue la incertidumbre, el pueblo busca una esperanza pero si no logramos construir esa esperanza las cosas se complicarán. Esa esperanza (proyecto) debe presentarse con la verdad por delante, la experiencia debe decirles a los líderes democráticos que el populismo, la demagogia, el oportunismo, la corrupción, el asistencialismo, la exclusión social, la desigualdad y la politiquería no tienen cabida en ese nuevo proyecto. No se trata de “Un quítate tú pa’ ponerme yo”. ¿QUE HACER ENTONCES? Tenemos por un lado un gobierno muy debilitado (en todos los aspectos) pero muy peligroso. Cuando se hace una caracterización política del régimen se concluye que el mismo es fundamentalmente un régimen socialfascista. El régimen tiene un poder hegemónico en todos los espacios de la vida del país. Desde el poder militar, el judicial, comunicacional y la organización de delincuentes usados como grupos para militares, todo ello es dominado y dirigido por el régimen y su camarilla. Este régimen aún con la crisis tiene todavía alguna capacidad de maniobra. La baja del precio del petróleo coloca en una situación económicamente precaria al gobierno pero si continúa con su política apátrida de la entrega de nuestros recursos hipotecando al país al capitalismo totalitario (China, Rusia entre otros) pudiese conseguir recursos para sobrevivir por un tiempo. Esta sobrevivencia vendría de dos maneras: la primera invertir los dólares conseguidos en préstamos en fortalecer las misiones sociales instrumentando la Ley Orgánica de Misiones publicada en noviembre de 2014, el objetivo sería retener al pueblo chavista a su lado, aparecer como el salvador del pueblo pobre ante la “guerra económica” de la derecha, debemos tomar en consideración que a esta altura de la situación el primer objetivo del régimen es ganar las elecciones parlamentarias, ellos saben que si la oposición logra las 2/3 partes de la asamblea nacional prácticamente todo el andamiaje institucional se viene abajo y con ello la muerte del modelo socialfascista. La otra manera de sobrevivir por un tiempo que tiene el régimen en sus manos es complementar su populismo que establece la Ley de Misiones con una declaratoria de Estado de Emergencia. Este escenario está así establecido en la llamada Ley del Plan de la Patria, de manera que el régimen en medio de la “feroz guerra económica de la derecha” puede según esta ley declarar el estado de excepción , legalizar (pues de hecho ya están suspendidas desde hace rato) la suspensión de las garantías constitucionales e instrumentar un plan de emergencia a través de la ley de misiones la cual le otorga a las mismas la competencia de prestadoras de servicios, es decir pueden desarrollar cualquier actividad económica que el estado le encomiende. En este punto es necesario revisar el artículo de Carlos Romero Mendoza: ¿Vamos a un Estado de Excepción? En http://politikaucab.net/2015/01/15/vamos-a-un-estado-de-excepcion/. El Estado de excepción, el cual crea un sistema integrado de gestión de estados de excepción es la vía más expedita que tiene el régimen para pretender sostenerse en el poder y con las garantías suspendidas incluso realizar elecciones con la suposición que las ganaría fácilmente dadas las circunstancias. El régimen ya ha respondido ante la propuesta del cambio de modelo y ha dicho que no se trata de cambiarlo sino de profundizarlo, de manera que el camino que le queda es el ya señalado acompañado de mayor represión y mayor miseria para nuestro pueblo. Ante esta situación, se aprecia un cambio de estrategia en el sector democrático. Demostrado como quedó que la estrategia de “La Salida” encabezada (además de pretender imponerla a los otros sectores sin haberla consultado con los mismos) por el sector de la derecha venezolana sirvió de la mejor manera para darle un segundo aire al régimen y justificar una terrible represión este sector precisó la estrategia de prepararse para las elecciones parlamentarias las cuales deben realizarse este año 2015 de manera de que a través del control de la Asamblea Nacional impulsar cambios que logren la reinstitucionalización del país. No estuvo lejos la división de la Mesa de la Unidad Democrática, el sector de la derecha ha pretendido imponer sus criterios al resto de la MUD y ahora con su líder Leopoldo López bien posesionado en las encuestas, luego de su detención y encarcelamiento, se sienten con el poder suficiente de imponer sus consideraciones. A pesar de esa situación al final de cuentas la Unidad del sector democrático prevaleció. Llegamos así al último trimestre del año 2014 momentos en el cual comienza la caída de los precios del petróleo primero de manera leve y luego de forma más acelerada. El precio del crudo venezolano llego a tener un precio de 99.11 dólares el barril en el mes de junio de 2014 y esta semana que culminó (primera semana de enero 2015) cerró en 47.05 dólares. Como se puede apreciar la caída es contundente, sobre todo para un país cuyo modelo económico y social se basa en la renta petrolera, un país donde el régimen se ha dedicado a quebrar y arrasar al sector privado, donde más del 70% de los productos que se consumen son importados así como casi todos los bienes, un país donde la corrupción encarnada en las mafias militares y políticas que conforman la llamada boliburguesia se robaron solo por la vía del otorgamiento de divisas más de 25 mil millones de dólares, un país que en apenas 12 años percibió solo por ingresos petroleros e impuestos más de 800 mil millones de dólares, ese país, gobernado por delincuentes que se dicen socialistas del siglo XXI, está hoy en banca rota y mendigando por el mundo capitalista totalitario préstamos para que el régimen pueda sobre vivir. La quiebra del país se refleja en la escasez y desabastecimiento generalizado que obligan a los venezolanos hacer colas por días enteros y caerse a golpes para comprar los pocos artículos o productos que se pueda conseguir, amén de la terrible inflación de más de 150% en alimentos y con un sueldo mínimo que apenas alcanza parta satisfacer la cuarta parte de la canasta alimentaria. Ese es el país que como legado dejó Hugo Chávez y que la mafia militar-civil sigue saqueando en nombre de los pobres. Ante esta terrible situación, el líder opositor Henrique Capriles, propone (sin consultar con los demás integrantes de la MUD) la estrategia de “MOVILIZACIÓN DEL PUEBLO PARA EL CAMBIO” y da su lectura de la realidad de la cual se desprende que “llegó la hora” que “este si es el momento” y que a partir del 23 de enero del 2015 se debe iniciar todo un plan de movilización popular en todo el país hasta conseguir el cambio de modelo económico. Claro está, proponer el cambio del modelo es proponer el cambio del régimen. De manera que vista así de manera superficial la propuesta pareciera que estamos en presencia de dejar en un segundo plano la conquista de la Asamblea Nacional y asumir como prioridad la construcción de un escenario donde el gobierno tenga que : A) abandonar el poder; o B) formar un gobierno de transición para enfrentar la crisis. Todo esto por supuesto se debe conseguir con las masas en la calle protestando contra el modelo económico del régimen. La propuesta es atrevida pero muy peligrosa. Se debe tomar en cuenta entre otras las siguientes consideraciones: A) El sector democrático puede (según todas las encuestas serias publicadas últimamente) ganar las elecciones parlamentarias y obtener las 2/3 partes necesarias para iniciar cambios institucionales. B) La experiencia de “La Salida” nos indica que para el régimen el mejor escenario es cuando la violencia se apodera de las calles como instrumento de protesta, un llamado a la movilización puede que culmine en una ola de violencia no solo por grupos de la derecha opositora sino de la movilización de los grupos paramilitares lo cual le daría la justificación al régimen de declarar el Estado de Excepción. C) La MUD debería profundizar más en la organización del pueblo, en su formación política y en su manera de comunicarse eficientemente con la población a la par de prepararse para las elecciones parlamentarias D) La propuesta de Capriles va a llevar a parte del pueblo a la calle sin haberse ganado aún al pueblo que siendo chavista no apoya al régimen de Maduro-Diosdado, y esa parte del pueblo son millones que debemos incluir. ANTE ESTA SITUACIÓN, ¿QUE HACEN LOS PARTIDOS LLAMADOS PROGRESISTAS? Es indudable que Capriles con esta propuesta se acerca de manera inmediata a la tendencia de la derecha venezolana y abandona el acercamiento que venía haciendo con grupos progresistas. Sus cuentas deben indicarle que un pueblo desesperado por la crisis económica la alianza con el partido de Leopoldo López, el grupo de María Corina Machado y de Antonio Ledesma, además con Leopoldo López encarcelado y sin posibilidades de ser liberado (por ahora) le dan la gran oportunidad de convertirse en el líder opositor del momento y transitar la ruta de la “movilización” la cual en términos prácticos es la misma de “La Salida”. Su interpretación de los hechos le debe dar la lectura de que estas dos tendencias aliadas (la derecha y la de Capriles) le proporciona una amplia mayoría de aceptación en el pueblo democrático y que los demás partidos de la MUD sin lideres propios, sin capacidad organizativa y de movilización y sin recursos no les quedará más remedio que sumarse a los lineamientos definidos por ellos. Por otro lado tenemos que en Venezuela se viene desarrollando un interesante proceso de construcción de una corriente política basada en el llamado PROGRESISMO, la cual tiene como programa político la Constitución Nacional y basada histórica y filosóficamente en fundamentos humanistas de la modernidad en cuanto al desarrollo humano se refiere. Esta corriente trata de diferenciarse de la derecha que se fundamenta en el mercado neoliberal como instrumento determinante en las relaciones sociales y de poder por un lado y del estado totalitario que se basa en la intervención determinante del Estado en las relaciones ya mencionada por el otro, proponiendo entonces la economía social y ecológica de mercado que pueda generar las posibilidades, oportunidades y condiciones para que el hombre pueda lograr desarrollar a plenitud el concepto de Desarrollo Humano. Esta corriente se nutre de sectores que antes se definían como de la izquierda tradicional hoy de centro izquierda, de sectores venidos del chavismo y de sectores social demócratas entre otros. Plantean el cambio del modelo totalitario de este régimen a través de una transición NO violenta, donde se incluyan a todos los sectores de la producción, de lo social y de los distintos sectores políticos. Este sector Progresista, en el cual se encuentran Avanzada Progresista (AP) y Movimiento Progresista Venezolano (MPV) han acordado una alianza para definir objetivos comunes. Igualmente AP ha logrado también un acuerdo con el parido Un Nuevo Tiempo con el mismo propósito. Falta por concretar este tipo de acuerdo con otros grupos o partidos como La Causa Radical y Gente Emergente. De lograrse en el menor tiempo posible este bloque Progresista el mismo tendrá la posibilidad de que sus planteamientos lleguen al espacio de la población que si bien quieren un cambio no están convencido de que el mismo venga dado por los mismos que son responsable de la caída de la democracia liberal representativa ni tampoco por la derecha oportunista. Pensamos que estamos en el inicio de la peor crisis que Venezuela haya conocido en los últimos 50 años, de manera que ahora es cuando comienza también el desarrollo de distintas propuestas para el abordaje de la misma. 2015 será un año muy duro para los venezolanos, solo con la participación democrática, no violenta pero con planteamientos y objetivos bien claros y definidos podremos seguir adelante. ¿Tenía razón Vladimir Lenin cuando escribió su tratado político denominado QUE HACER?, por allá entre 1901 y 1902, allí planteaba que la estrategia del partido tenía tres fundamentos: A) el estudio teórico de la situación B) la estrategia debe ser un largo y paciente trabajo de organización C) la acción derivada de la estrategia debía contar con la suficiente comunicación a las masas para su educación política. En estos momentos que vive Venezuela no podemos permitir por nuestra propia incapacidad que los oportunistas, economicistas y terroristas apuesten a la espontaneidad de las masas, debemos hacer y difundir nuestras propuestas sin miedo y con mucha pasión y razón. FREDDY ALBERTO PEREZ. En Cabudare a los 18 días del mes de enero de 2015. Dos días antes del anuncio de las medidas económicas por parte del régimen. Nota: se recomienda para complementar esta lectura revisar también: -Que aprendimos del mes de febrero en www.elkabudari.blogspot o en www.elkabudari.overblog -Como derrocar al régimen socialfascista de Maduro y Diosdado en : www.elkabudari.blogspot o en www.elkabudari.overblog

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